Los alumnos de este centro escolar afrontan el desafío CanSat de la Agencia Espacial Europea (ESA). Lanzarán desde un cohete un mini satélite del tamaño de una lata de refresco a una altitud de un kilómetro aproximado. Tras la apertura del CanSat en el aire, los estudiantes enfrentarán el desafío de asegurar un aterrizaje exitoso utilizando un paracaídas que ellos mismos habrán fabricado. Durante la caída, se llevará a cabo el experimento científico o la demostración tecnológica planificada.
Después del aterrizaje, los estudiantes tendrán 20 minutos para analizar los datos recopilados y preparar una presentación para defender su proyecto ante un jurado. Esta competición, que se lleva a cabo a nivel europeo, implica la participación de un equipo representante de cada estado miembro de la ESA. Para seleccionar al equipo nacional, se realiza una fase nacional en la que participa un equipo de cada Comunidad Autónoma.
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